De repente, la persona con la que salís te deja de responder los mensajes, ya no aparece entre tu lista de contactos en las redes sociales, no atiende los llamados. ¿Te resulta familiar? Si la respuesta es afirmativa, sufriste ghosting, la modalidad para cortar con alguien sin mediar palabra que se volvió cada vez más popular.

El ghosting, cuyo significado en inglés sería “hacerse el fantasma”, consiste en desaparecer de la vida de la otra persona sin dar ningún tipo de explicación y cortar todo tipo de comunicación. Se hizo tan popular en los últimos tiempos que hasta se incluyó el término en el diccionario británico Collins.

Leé tambiénQue te cueste olvidar a tu ex es culpa de tu cerebro, no de tu corazón

No es un fenómeno nuevo, pero las nuevas tecnologías colaboraron en que se volviera una forma de separarse cada vez más empleada. Especialmente, porque un porcentaje importante de las relaciones actuales se inician gracias al mundo online, por aplicaciones o páginas de Internet.

Los motivos que hay tras el ghosting son múltiples. Puede tratarse de una persona que no sabe gestionar los conflictos y los evita, falta de interés, cobardía, miedo a las posibles consecuencias, alergia al compromiso, carencia de habilidad comunicativa, la existencia de un tercero en discordia o egoísmo.

La experiencia de la víctima

Quizás vos mismo recurriste a esta técnica cuando perdiste el interés en la otra persona. Desaparecer para eludir la confrontación es tentador, pero la realidad es que genera angustia, confusión y hasta preocupación en el otro. Cualquier persona necesita un final y merece una explicación o, al menos, una notificación.

La víctima del ghosting puede sentirse rechazada, ignorada, maltratada, herida, engañada, abandonada o despreciada. Todas estas emociones se deben a que se le quita la posibilidad de entender qué pasó para poder pasar página.

El ghosting puede causar:

- Malestar emocional.

- Disminución de la autoestima.

- Aumento de la inseguridad.

- Desconfianza o reticencia en las relaciones futuras.

Es por eso que, por más que sea un mal trago, si decidís dejar de ver a una persona, lo mejor es decírselo. Pensá como te sentirías si fueras vos quien sufriera este tipo de trato. ¿Quién iba a pensar que había algo peor que que te dejaran a través de un post it, como le sucedió al personaje de Sarah Jessica Parker en la serie Sex and The City?

via GIPHY

Más sobre:relacionesRevelan que la monogamia puede responder a una 'fórmula genética'Cómo te puede ayudar el verano a superar una rupturaAsí impactan las redes sociales en una relación en sus distintas etapas

Fuente: TN >> lea el artículo original